El Jardín de Paisanet


Ahora no recuerdo cuando empecé a apasionarme por el arte, creo
que lo llevo metido dentro desde la infancia, cuando hablo de arte Paloma me
refiero en el más amplio contexto de la palabra, aunque esto no es único en mí,
les pasa a la gran mayoría de las personas, lo que pasa que la vida, la
sociedad, el abandono de uno mismo, hace que vayas por otros senderos, dime un
niño que no le apasione pintar o dibujar, cantar, bailar, hacer el payaso,
montar un castillo o hacer algo con sus manos, el arte es algo que nace con el
ser humano, es una necesidad de expresión que tenemos todos, unos siguen el
camino, lo convierten en pasión, con estudio y aprendizaje continuado, ya sea
con acierto o menos, sin embargo la gran mayoría se olvidan de esa faceta y se
pierden por los tortuosos caminos que la vida les prepara...
Tampoco lo recuerdo Manu para mí dibujar era y es tan natural como respirar. Mi
vida ha girado en torno ese círculo con tantísimos altibajos... pero en el
fondo y en la forma sigo siendo esa niña que toma su lápiz y su pincel nunca he
pensado en que hago arte me parece una pretensión ridícula lo haces por una
necesidad como un vicio o una droga o una porción de paraíso, de nada te sirven
los años de preparación ni siquiera los cuantifico, para mí cada acometida de
papel o lienzo es nuevo comienzo. En esa soledad necesaria y al mismo
castradora.
Qué bien huele el café, sí dos de azúcar gracias.
Te cuento lo que me ha pasado el sábado fui a una exposición, casi a la hora
del cierre porque me imaginaba que no iba a encontrarme con nadie.
Así fue ya sabes disfruto más y mejor cuando apenas hay gente, expuestas una
fotos, unas cuantas performance de esas de ahora en boga de pronto entró una
persona no me percaté ni él de mí tampoco, hubo un instante en que nos miramos
y nos reconocimos.
Un viejo conocido artista, después de saludarnos entró directamente en materia
y me dijo:
Pero ¿Cómo pretenden vender esto y que alguien lo ponga en su casa?.
¿Y tú qué tal sigues pintando?
Le di una evasiva porque de sobra sé que lo quiere es contarme sus bagajes y
"triunfos", me comentó además que se iba a otra inauguración, una
cita obligada, un paripé pero ni por amistad ni por interés sino un acto
presencial en el rebaño de los enchufados políticos artistas.
Suele ocurrir, Paloma, hay muchas personas que pintan y lo primero que te
exponen son sus currículos, como si eso fuese lo más importante, personalmente
prefiero ver su obra, lo que hace, lo que expresa, lo que transmite, su calidad
o su fuerza expresiva,pienso que es lo que me va a hablar muchas veces de su
evolución, de sus reflexiones, de sus investigaciones, de su talento, en una
sola exposición soy incapaz de valorar, yo mismo he caído en esa trampa, pero
me he dado cuenta, incluso muchos pintores que el hecho de "estar" en
eventos culturales o inauguraciones es una forma de ser considerados, entiendo
que en algunos casos se hace para apoyar al pintor y debatir sobre lo expuesto,
pero pienso que apoyar algo que únicamente se sostiene de su nombre y no de su
obra, no es buen camino, al menos para mí, voy a algunas inauguraciones de
pintores o escultores que me gustan, que además algunos de ellos se han
convertido en amigos, disfrutando de su evolución, de sus obras, de sus
tertulias, pero como tu bien dices cuando mejor se ve la obra es cuando casi no
hay público, entonces suelo disfrutar el doble y puedo ver detalles con
tranquilidad. Coge un pedazo de mi tarta de naranja, espero que te guste.
Pintar cada día en la soledad y el reto de enfrentarte a ti mismo, es un estudio
, un aprendizaje que no termina nunca. Hay también muchas personas que
necesitan la continua aprobación de los demás, que es un trampa...
Deliciosa la tarta de
naranja, no me digas: ¿Las hecho tú?
Te sigo contando me invitó a que le acompañara
aunque me advirtió que en la exposición me iba encontrar lo mismo de siempre,
le di una evasiva y nos despedimos.
El hilo de su monólogo me suscitó melancolía y
rabia renovada.
Arte para venderlo y ponerlo en la pared de tu
casa así se apostrofa y se titula.
La profesionalidad del arte, el arte sólo como
algo decorativo banal e insustancial adquirir una firma una inversión en que
las cotizaciones del mercado fluctúen porque Manu dónde va valor, la emoción
por el arte... me enferma leer, escuchar en las noticias tal o cual cuadro
subastado en donde sea ha conseguido la mayor cotización hasta ahora.
Así ponderado el arte para la mayoría en
trapicheo y dólares e inmortalidad por asociación...
Por otro lado el arte ha estado siempre en la
manos del poder y los artistas también le han servido, no les culpo al
contrario les exonero porque que comen unas cuantas veces al día y no creas que
censuro tampoco a mi conocido pero si me recarga que se pavoneé cuando es un
esclavo más de las circunstancias.
Artistas sirviendo de "negros" a
pintores de renombre, cuadros hechos por máquinas a bajo coste a los que dan
cuatro pinceladas finales para simularlos como hechos a mano u otros copiando a
maestros para una galería que después los introduce como copias porque la moda
impone tal o cual maestro incluso algunos muy reconocidos han firmado cuadros y
hojas en blanco, los contratos millonarios estanco donde no son libres de crear
lo que les vega en gana y en víscera. La malicia de ese otro capaz de incendiar
su propio estudio (otra memez lo de estudio para dignificar lo que es ya de por
si es digno o sea taller o guarida mejor calificativo) para cobrar el seguro y
que sus obras se revaloricen aún más al alza.
La excepción de la regla la ha saltado Damien
Hirts un tío listo que por primera vez ha dado jaque mate al martillo de la
subasta jugando y ganando la partida embalsamada y con diamantes a los
especuladores.
El cepo Manu, el continuo examen por el que
atraviesa cada obra al aprobado al suspenso o a la matrícula de honor desde
luego procuro no someter a nadie que tome un pincel o un lápiz ya ocurra desde
hace un año o veinte o cuarenta a esa constante calificación-descalifación al
menos le tengo respeto, le valoro el arrojo porque tú y yo sabemos que esto es
un duro oficio en el que mantenerse leal a uno mismo a tu mensaje que aporte a
los que las contemplan algo, que sientan lo que tú sientes que a partir de ello
recree emociones incluso insospechadas anhelando el encuentro de tu sensación.
Esos lenguaje que en el fondo siempre son los
mismos porque no hay verdades nuevas sino antiguas con una nueva luz que las
hace parecer nuevas como decía Matisse. Desarrolla un esfuerzo tan agotador
cuando se toma en serio, resultando imposible que la fatiga, el desaliento, no
pase su recargo y la lucha vaya más allá de copiarte a ti mismo...
Mantenerse al margen sin profesionalidad es casi
heroico sino fuera patético tampoco van a creerte si te mantienes entre
paréntesis persistiendo contra la caída tentadora que ni siquiera existe ahora
porque la crisis afecta con dureza este mundo de si por tan inestable.
Sí, la hice yo, es una receta tan fácil y está
tan rica. El arte-negocio es de unos pocos, eso lo tenemos claro, el resto
quedamos estupefactos ante las cifras, me pierdo muchas veces en los ceros, hay
obras que no poseen valor, no hay oro, ni dinero, ni diamantes suficientes en
el planeta para pagar la emoción, la sensibilidad y la belleza que producen,
ese es para mí el mejor valor, no es terrenal, no es cuantificable.
Pienso que cuando un pintor expresa desde el
corazón, con todo su interior, con todos sus recursos, y es capaz de emocionar,
de hacer reaccionar, de hacer vibrar, de tocar corazones, mentes, sentidos, su
labor no ha sido vacía, ¡he aquí la mejor recompensa!, pero evidentemente hay muchos
pintores que viven de ello y necesitan vender para poder comer, me parece
perfecto, además las obras cuestan un esfuerzo, un estudio, un aprendizaje, un
análisis, muchos años de pintura, de materiales, eso tiene un valor, y tienen
más para seguir creando, seguir evolucionando, descubriéndose más en cada nueva
creación. Existe mucha mentira, yo conozco alguno de esos pintores, de una
excelente calidad ,que se han dedicado a trabajar para otros para poder comer,
dónde el gran trabajo lo realizan ellos y luego el "artista famoso"
sólo le pone la firma.
En cuanto a los estilos invariables, pienso que
tienen su época, pero que para el artista no es nada enriquecedor, pintar es
también una búsqueda, un descubrimiento, los riegos son muchas veces difíciles,
la comida de saber que "se vende", te convierte, según mi opinión, en
algo repetitivo y que llega a paralizar el acto creativo...
Manu lo terrible es esa voz que te dice dentro
tú no sirves para esto no porque te lo digo nadie te lo dices tú y no es un deseo
de triunfo ni de pasar a la posteridad ni de que halaguen tu vanidad todo eso
es humo hay un anhelo un dolor más profundo no una búsqueda sino un encuentro
de ti mismo una música que sólo tú puedes oír y retratándola quieres que lo
demás vean escuchando su muda poesía, sí eso es poesía, el espíritu íntimo de
las cosas que te tocan tus fibras internas ignoras dónde realmente está, eres
ese alguien detrás del telón visionando ensimismado.
Ahí el pánico porque nunca crees conseguirlo...
Hace años tomé una decisión rechazar la
profesionalidad y lo que conlleva libre en mis intentos aficionados así los
denomino no me he arrepentido de esa decisión.
Después surgió internet la posibilidad de
mostrarlos sin ninguna parafernalia mercantil aún así me costó no creas además
un descubrimiento a otro lenguaje que adentro llevaba sin sospecharlo, escribir
y pintar, ambos se unieron de una forma indisoluble por otro lado me ha dado la
oportunidad descubrir a otros artista y personas que aún no siéndolo han
representado una gran inspiración y sobre todo amistad, cariño.
Para la cotidianidad soy demasiado romántica,
utópica, dando pellizcos las alas de mi pulmón en el anhídrido carbónico del
mundo real.
Hay algo que siempre he envidiado de los
impresionistas o de lo godolos u otros fue su implicación como grupo en el que
todos incluso pintaban juntos estimulándose, sin menoscabo de su
individualidad, sin rivalidad ni competición... claro eran los rechazados, los
malditos, eso une da sentido de preservación.
Al artista desde el siglo pasado cuando adquirió
carácter de icono tanto si la fama que no tanto el prestigio dos conceptos a
diferenciar, si ésta le sonríe le suspenden una espada de Damocles debe
mantener una irreprochable conducta accesible en todos los sentidos (incluso a
veces apoptar un personaje) incluso su vida privada es juzgada investido del
capisayo de un dios como si no fuera un ser humano falible y frágil sino un
objeto de mira poliédrica por el que es vigilado censurado comparado o sobre
elevado hasta el límite de una disección constante.
Me viene esa canción de Sabina, te la canto: El
joven aprendiz de pintor que ayer mismo juraba que mis cuadros eran su
catecismo hoy como ve que el público empieza hacerme caso ya no dice que pinto
tan bien como Picasso...
Qué tarde tan espléndida Manu la luz propicia
¿Pintamos la soledad de la silla vacía o esas pequeñas luces como luciérnagas
antes de que el atardecer muera sobre la sombra de la pared...?
Paloma, pintemos esa soledad, esas luciérnagas
sobre la pared, acompañados por esta tertulia, este momento mágico de dos
amigos, que encuentran este espacio para proyectarse sobre dos lienzos
¿Quieres música de fondo? O ¿Prefieres el
silencio?
Voy a por el carboncillo para que podamos
realizar el dibujo previo.
La verdad es que cuando empiezo una obra para mí
es como ese día de colegio cuando no había clases y nos llevaban a visitar algo
nuevo, un museo, un territorio nuevo, me siento feliz por lo que el momento me
puede deparar, con ilusión, con cierta dosis de incertidumbre.
Cuando ya tengo el dibujo empiezo a mancharlo
con pinceladas muy cargadas de aguarrás y poca pintura, viendo los colores,
probando, parando muchas veces y retrocediendo, es un ritual, es un momento tan
mágico, en el que apenas existe el tiempo, se evapora, sobre todo cuando
empiezas ya metiendo en cada capa un poco más de pintura, o deteniéndote
incluso en cosas, detalles, entonces soy la persona más feliz de mundo, luego
retrocedo y me digo, ¡mal! o un ¡no está mal!, y vuelvo a atacar el lienzo
retocando o analizando las posibilidades, es un disfrute tan
extraordinario,también me sucede siempre que contemplo una buena pintura, algo
que me llame la atención artísticamente, un pedazo de cuadro que me aporte algo
nuevo, me encanta investigar texturas, nuevas formas de pintar o sobre lo que
pintar, el arte en general me ha robado el corazón, es una de las aportaciones
humanas que más me fascinan, y pienso como tú, mis obras son un intento, donde
me dejo muchas veces la piel, creciendo cada día, aprendiendo, trabajando, sin
ninguna pretensión, pero siempre con la misma pasión.
Prefiero el silencio sino te importa mientras
vas por los útiles de nuestra alquimia te sirvo un trago de orujo de limón que
he traído otro golpe para mí.
Cuando iba a la escuela miraba constantemente
por la ventana la tenía a mi izquierda por ella se veía un horizonte de mar
como si fuera un cuadro tan lejano para fugarse...
El jazmín ha despertado mm embriaga me has dicho
que vive el placer de treinta años.
Cómo calienta el sol en mi espalda mientras
trazabas no te has dado cuenta pero llevo un rato observándote como abocetas
concentrado en el sólo tú mismo.
Cojo el pincel para manchar hundo su pelo sobre
la materia grasa para mentir porque pintar es una ilusión de algo que no
existe.
Abordar mi ritual va de caos nunca sé
exactamente que voy hacer ni como ni adónde voy a llegar ni con qué, como si yo
fuera la aventura de otra persona que imagina, será por eso que nunca las
finalizo del todo deseando volver a ellas aunque nunca lo haga.
La luz y el año dando su último coletazo lo
dejamos ya Manu ¿te parece? nos veremos para pintar en tu jardín tomarnos de
nuevo un café, charlar, por cierto ya sé que voy a traerte otra tarde de un año
nuevo...
31 de diciembre del 2012